Está
comprobado
que la
mejor
edad
para
aprender
idiomas
se sitúa
entre
los 0 y
6 años,
edad en
la cual
los
niños se
muestran
altamente
receptivos,
por tal
motivo
aprenden
con
mayor
rapidez.
El aprendizaje temprano permite asimilar las diferentes
estructuras
lingüísticas,
ya
que
a
partir
de
los
tres
años
de
edad
se
tiene
una
alta
capacidad
de
imitación
que
facilita
el
aprendizaje
de
los
sonidos
de
una
segunda
lengua.
Es hasta los primeros 8 ó 9 años de vida que se tienen ventajas de tipo neurológico que facilitan la asimilación de nuevos códigos; también hay ventajas de tipo fonológico que permiten escuchar y producir todos los sonidos perfectamente, cualidad que se empieza a perder después de los 11 ó 12 años.
La capacidad de comunicarse en otro idioma propicia que el niño tenga una alta autoestima que lo ayudará en su futuro personal y profesional. El idioma Inglés es un medio de comunicación global que facilita el intercambio cultural, al dominarlo le dará confianza para desenvolverse en un mundo globalizado.